La brecha de formación en innovación

La brecha de formación en innovación

La brecha de formación en innovación

La brecha de formación en innovación

Marco Oporto

¿Qué le falta a la innovación en Chile?  

Estuve en todos los cursos que pude de innovación en la universidad, hice un diplomado en el tema, tomé cursos en el extranjero del tema y hay preguntas que ninguno de esos recursos abordó ¿Qué hacemos ahora que el piloto salió bien? ¿Cómo podemos aumentar estos resultados a partir de otros proyectos? 

Creo que los programas de formación en temáticas de innovación se centran en herramientas para innovar, priorizando la innovación para universidades, startups, estado y sociedad civil; pero no en la gestión de la innovación dentro de la empresa establecida. 


¿Cómo innovar en una empresa? 

Para innovar dentro de la empresa no basta con entender las metodologías design thinking, o lean startup, hay que entender de forma más amplia el objetivo de la innovación, y la forma en que las empresas gestionan proyectos.  

La innovación, en su base, son proyectos, pero con la particularidad de tener mayor grado de incertidumbre, lo que impide que se gestionen desde una perspectiva tradicional. Estos se deben evaluar en torno a la evidencia que se pueda encontrar, y con ello decidir si se desecha o si vale la pena escalarla. Además, cada industria y empresa tiene su propio nivel de riesgo inherente, lo que le añade otro nivel complejidad a la gestión. 

Es distinto tener que impulsar un proyecto de innovación en una empresa productiva, que solo busca ser más rápida y eficiente, donde probar innovaciones puede impactar directamente la producción y, con ello, los resultados; que en aquella que está de cara a los usuarios, donde lo más importante es tener propuestas de valor que les interesen a los clientes.  


Innovar en una empresa vs Una startup 

Mientras la startup busca crear un espacio de mercado, la empresa ya cuenta con uno, y busca mantenerse competitiva. Lo que cambia mucho los incentivos para cada una.  

Cuando se busca impulsar innovación en una empresa se cruzan una serie de dimensiones que restan flexibilidad, que en una startup, al menos en etapa inicial, no existen. Algunas de estas son una arquitectura tecnológica clara, procesos establecidos, manuales de marca, equipos internos de desarrollo, además de la misma cultura de la empresa y su aversión al riesgo.  

 Si te fijas, ninguna de esas variables está vinculadas al desarrollo de la iniciativa de innovación, sino que mucho más a la gestión de stakeholders y de sus expectativas. Para innovar en una empresa, debes ser capaz de persuadir en torno a un objetivo no solo a un gerente, sino a que a todos los involucrados en el desafío que el innovador busca resolver.  


¿Qué se enseña en innovación?  

Volviendo a la hipótesis inicial, para hacerme una idea de la oferta actual, revisé 5 mallas de programas de innovación de buenas universidades en el país, en particular magísteres y diplomados, lo que significó que me sumarán a todas sus cadenas de correo para mi pesar. 

Las metodologías son las cosas que todos enseñan: design thinking, lean startup y metodologías ágiles. Es decir, cómo gestionar un proyecto de innovación. 

Algunas dan un mayor énfasis a la presentación y trabajo con el ecosistema de innovación, es decir, cómo se relaciona la universidad, las empresas, la sociedad civil y el estado para fomentar la innovación.  

Y en particular 2 de los 5 programas, contaban dentro de su núcleo con la innovación empresarial y corporativa. Los otros 3 solo la tocan transversalmente a través de cursos optativos. 

Pensé que no había programas que estaban incorporando esta perspectiva. No pude profundizar más en los contenidos del curso, ya que no estaba la información, pero podríamos decir que el enfoque a la innovación corporativa está siendo incorporado por algunas escuelas, pero creo que es ideal que todas la integren de forma central.

 

¿Por qué la innovación empresarial es importante? 

En una perspectiva global, la principal oportunidad para las empresas hoy está en la Inteligencia Artificial. Esta tecnología comparte una condición crítica con la innovación tradicional: ambas avanzan en entornos de alta incertidumbre, buscando transformar ideas en resultados positivos para el negocio. Por lo tanto, aprovechar este momento requiere algo más que dominar la técnica de la IA; exige la capacidad de diseñar proyectos que sepan apalancarse en ella. El éxito depende, en gran medida, de nuestras competencias en innovación corporativa. 

Por otra parte, la mayoría de las empresas en Chile no se juegan su productividad en la complejidad de la I+D tradicional, dada la baja complejidad de nuestra matriz productiva, sino en su capacidad para implementar cambios rápidos que impacten directamente en el estado de resultados. El desafío es práctico: ser más rápidos, más eficientes, vender más o retener mejor; ahí es donde realmente se juega la productividad del país. Por eso, aunque es valioso entender cómo funciona el ecosistema de innovación, si no desarrollamos la capacidad de generar resultados reales a través de esa vinculación, no aportará al desarrollo nacional. 

Finalmente, quien desarrolla la habilidad de impulsar innovación al interior de una empresa adquiere una capacidad transferible a cualquier entorno. Como startup, sabrá cómo promover una solución en un corporativo; desde el mundo de la I+D, comprenderá cómo lograr que las empresas adopten nuevas tecnologías; e incluso entenderá las lógicas de la innovación pública. Innovar en una empresa exige crear valor, pero una solución que cumple su promesa técnica, si descuida la gestión de expectativas y de los stakeholders internos, difícilmente llegará al piloto. Por esto, aprender a navegar la realidad de las organizaciones debería ser el verdadero core de cualquier programa de innovación.